Sub Rosa

Bajo el título Sub Rosa, esta serie reúne obras en las que la rosa no aparece como un símbolo decorativo, sino como un elemento narrativo. No es un adorno del cuerpo, sino parte de un lenguaje visual silencioso formado por conceptos, estados interiores y transitoriedad.

La expresión sub rosa proviene de la tradición antigua y medieval. Una rosa colocada sobre una estancia indicaba que todo lo dicho en su interior debía permanecer allí. La rosa se convirtió así en símbolo de discreción, silencio y de aquello que permanece no dicho. Precisamente en esta tensión entre lo oculto y lo revelado se desarrolla la serie.

Cada una de las five obras gira en torno a un estado interior diferente. Cupiditas (deseo, anhelo) no habla solamente de atracción, sino de la tensión entre deseo y posesión. En Dominium (dominio, control), el poder se vuelve físico e inmediato: la rosa es apretada y destruida en la mano, la belleza transformada en posesión. Tacita (la silenciosa) se repliega hacia el silencio y la contención; aquí la rosa llega casi a cerrar por completo la expresión del rostro. Ruptura (ruptura, quiebre) muestra el instante en que la tensión ya no puede permanecer oculta. La rosa permanece intacta, pero sus líneas atraviesan el cuerpo como una huella visible de una fractura interior. Finalmente, Vanitas (transitoriedad, vanidad, mortalidad) disuelve la serie en quietud y decadencia. Los pétalos ya no aparecen como símbolos de belleza, sino como huellas de su inevitable desaparición.

También la función de la rosa cambia a lo largo de la serie. Aparece como flor, tallo espinoso, fragmento aplastado o resto ya marchito. En la conversión al blanco y negro pierde su carácter decorativo y se convierte en forma, textura y huella visible de la fugacidad.

Las palabras fueron realizadas en Capitalis Rustica, una escritura romana que, pese a su elegancia, conserva algo físico e inmediato. No se percibe como tipografía aplicada sobre la piel, sino más bien como una inscripción temporal que emerge del propio cuerpo. La elección del latín tampoco responde a un interés decorativo. La lengua crea una distancia respecto al presente, evita una asociación demasiado inmediata y confiere a los términos una cierta cualidad atemporal. Las palabras no pretenden funcionar como afirmaciones directas, sino como fragmentos procedentes de un espacio de significado más antiguo y profundo.

Sub Rosa es una serie sobre aquello que permanece oculto — sobre estados interiores que se vuelven visibles antes de poder ser plenamente pronunciados.

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