Vestigia – Lo que permanece
Nuestros pies nos llevan por la vida. Nos sostienen, se ponen en movimiento, vacilan ante un umbral o abandonan un lugar familiar. A menudo solo reparamos en ellos cuando duelen o ya no pueden sostenernos. Sin embargo, hablan de algo que va mucho más allá del cuerpo: nuestra manera de estar en el mundo.
La serie Vestigia – Lo que permanece contempla los pies como expresión de estados interiores. Estar de pie, elegir, marcharse y quedarse son acciones físicas, pero también decisiones que dan forma a nuestra vida. ¿Dónde encontramos apoyo? ¿Qué dirección tomamos? ¿Cuándo llega el momento de partir? ¿Y qué queda de nosotros cuando abandonamos un lugar?
Las palabras latinas escritas sobre la piel dan una forma visible a estas preguntas. Su escritura uncial vincula el cuerpo vivo con una tradición que ha perdurado durante siglos. Las palabras nombran una acción sin fijar su significado. Estar de pie puede expresar seguridad, pero también inmovilidad. Un paso puede ser un comienzo o una despedida. Quedarse puede significar un vínculo, así como la dificultad de soltarlo.
La luz y la sombra dirigen la mirada hacia la postura, el contacto y las huellas de la piel. El encuadre cerrado revela poco de la persona más allá de la imagen y deja espacio para nuestros propios recuerdos. Así, los pies se convierten en símbolo de una experiencia humana compartida: buscamos nuestro lugar, seguimos adelante y dejamos algo — en los espacios, en las relaciones y en la memoria de los demás.
Stare – Estar de pie
Estar de pie significa sostener un peso y ocupar un lugar. La imagen pregunta por el apoyo que encontramos y por la actitud con la que afrontamos la vida. Entre la firmeza y una tensión silenciosa, queda abierta la duda: ¿es un momento de descanso o una pausa antes del siguiente paso?
Eligere – Elegir
Toda dirección comienza con una decisión, aunque al principio apenas sea visible. El cuerpo puede estar preparándose para moverse mientras aún sopesamos las posibilidades. Eligere explora ese instante entre opciones, en el que un pensamiento se convierte poco a poco en un camino.
Abire – Marcharse
Marcharse cambia nuestra relación con un lugar y con las personas que permanecen allí. Un paso puede significar liberación, pérdida o ambas cosas a la vez. La imagen retiene ese tránsito: lo familiar sigue cerca, mientras el cuerpo ya se está alejando.
Vestigia – Huellas
Por donde pasamos, dejamos huellas. Algunas son visibles y desaparecen pronto; otras perduran en los recuerdos, las costumbres y los encuentros. La imagen dirige la mirada hacia esa presencia silenciosa del pasado — hacia lo que queda de un movimiento cuando ya ha terminado.
Manet – Permanece
No todo se marcha con nosotros. Un contacto, una experiencia o el recuerdo de una persona pueden permanecer, aunque la vida haya seguido adelante. Manet cierra la serie con una pregunta abierta: ¿qué nos sostiene para seguir y qué llevamos dentro?
